Tras la salida de Marco Lavagna, el índice de inflación volvió a quedar bajo cuestionamiento. Las dudas sobre la veracidad de los datos oficiales reabrieron el debate sobre salarios, paritarias y el rol del Estado, en un contexto donde el Gobierno también avanzó en una estrategia formal de control del discurso público.
La CGT, sindicatos universitarios y organizaciones continentales repudiaron la detención y expulsión de Marcelo Di Stefano, secretario de la CSA, en lo que califican como una grave violación a la libertad sindical y al diálogo social.
Entidades del comercio y la industria reclamaron cambios al proyecto oficial y alertaron por un retroceso en el sistema de relaciones laborales.