22 de mayo de 2026
La automotriz francesa cerró la producción en El Palomar y venderá únicamente vehículos importados, en medio de una fuerte caída de la actividad industrial y el avance de las importaciones.
La industria automotriz argentina sumó un nuevo golpe con la decisión de Citroën de dejar de fabricar vehículos en el país. La empresa francesa confirmó el cierre de la producción en su histórica planta de El Palomar y anunció que, a partir de ahora, concentrará su estrategia regional en Brasil y Uruguay, mientras en la Argentina comercializará únicamente vehículos importados.
La medida representa otro duro impacto para la industria nacional y para los trabajadores del sector automotor, que vienen enfrentando suspensiones, caída de producción y un deterioro creciente de la actividad en todo el entramado autopartista y automotriz.
El último modelo producido en la planta bonaerense de El Palomar fue la Berlingo Furgón, cuya fabricación ya comenzó a discontinuarse. Desde ahora, Citroën traerá modelos importados desde Europa y Brasil, profundizando un esquema de comercialización basado en unidades fabricadas fuera del país.
La decisión marca el final de una etapa histórica para la planta de El Palomar, uno de los polos industriales más emblemáticos de la provincia de Buenos Aires y parte fundamental del desarrollo automotor argentino durante décadas.
La reestructuración también impacta sobre modelos producidos bajo la órbita del Grupo Stellantis, ya que en la planta se fabricaban tanto la Citroën Berlingo como la Peugeot Partner. Con la nueva estrategia regional, la producción quedará concentrada en Brasil, mientras la actividad local se reducirá drásticamente.
El cierre se produce en un contexto de fuerte deterioro de la industria automotriz nacional. Según datos del sector, la producción automotriz cayó un 10% durante el primer trimestre de 2026, mientras crece la preocupación por el avance de vehículos importados y la pérdida de competitividad de las fábricas argentinas.
Uno de los factores que más preocupa dentro de la industria es el impacto del acuerdo Mercosur-Unión Europea y la creciente apertura de importaciones. Citroën ya reforzó en el mercado argentino la venta de modelos importados desde Europa, como los nuevos C4 Hybrid y C5 Aircross.
El avance de vehículos importados empieza a desplazar producción nacional y amenaza miles de puestos de trabajo vinculados a terminales y autopartistas argentinas. La preocupación crece especialmente en provincias con fuerte presencia industrial.
Dentro del sector automotor advierten además que el problema no afecta únicamente a Citroën. En los últimos meses se multiplicaron las suspensiones, cierres parciales y recortes de producción en distintas terminales y fábricas autopartistas.
La situación también golpea de lleno al entramado de pequeñas y medianas empresas proveedoras, que dependen directamente de la producción nacional. Cada fábrica que deja de producir en el país arrastra empleo industrial, actividad económica y trabajo argentino.
El cierre de Citroën en El Palomar aparece además como un símbolo del deterioro del mercado interno. Incluso segmentos históricamente resistentes, como utilitarios y vehículos comerciales, comenzaron a sufrir el impacto de la caída del consumo y la apertura importadora.
Mientras tanto, trabajadores y gremios del sector observan con preocupación cómo se profundiza el cambio de modelo económico impulsado por el gobierno de Javier Milei. La combinación entre apertura comercial, caída del consumo y retroceso industrial vuelve a poner en debate el futuro de la producción nacional y del empleo registrado en la Argentina.
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