La central obrera convocó a una movilización masiva el jueves 18 de diciembre. Denuncia que la reforma laboral del Gobierno recorta derechos, facilita despidos, limita la representación gremial en los lugares de trabajo y debilita la huelga como herramienta colectiva.
El dirigente cuestionó que los mandatarios respalden el proyecto oficial y advirtió que serán "partícipes necesarios" del mayor retroceso laboral desde la recuperación democrática.