Un operativo sorpresivo con fuerzas federales tomó el control total del puerto fueguino, desalojó al personal y abrió un fuerte conflicto político, sindical y laboral en una infraestructura clave para la provincia.
Fue durante un violento temporal en la estación de peaje de Juárez Celman. Había reemplazado a una compañera para que pusiera su auto a resguardo y fue alcanzado por una cabina que el viento arrancó del suelo.