14 de julio de 2026
Víctor Pesino cumplirá 75 años el próximo 27 de julio y, si no obtiene un nuevo acuerdo, podría dejar el cargo y jubilarse. El Gobierno impulsa la renovación del magistrado que permitió volver a aplicar los cambios laborales cuestionados por la CGT y que también participó del fallo que dispuso la intervención de la UOM.
La continuidad de Víctor Pesino quedó atravesada por dos decisiones judiciales de fuerte impacto para el movimiento obrero. El camarista laboral que ayudó a reactivar la reforma laboral impulsada por Javier Milei y que también firmó la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica está a días de cumplir 75 años y necesita que el Senado apruebe su permanencia durante otros cinco años.
Pesino integra la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo y alcanzará el límite de edad establecido por la Constitución el próximo 27 de julio. Si no obtiene una nueva designación del Poder Ejecutivo y el acuerdo de la Cámara alta, podría dejar su cargo y acogerse a la jubilación.
El nombre del magistrado forma parte de un paquete de 36 pliegos de jueces, fiscales y defensores que el Gobierno busca aprobar en el Senado. Su caso sobresale por la proximidad de su cumpleaños, por su intervención en fallos que afectaron de manera directa a las organizaciones sindicales y porque su continuidad será definida en una votación prevista para el próximo jueves.
Junto con la jueza María Dora González, Pesino integró la mayoría de la Sala VIII que concedió efecto suspensivo al recurso presentado por el Ejecutivo contra una medida cautelar que frenaba la aplicación de la reforma laboral. En los hechos, esa resolución permitió que las modificaciones volvieran a quedar vigentes mientras continuaba la discusión judicial.
La medida cautelar original había sido obtenida a partir de una presentación de la Confederación General del Trabajo (CGT). Sin embargo, el fallo firmado por Pesino y González modificó aquel escenario y representó un respaldo determinante para el Gobierno en uno de los capítulos centrales de su programa laboral.
Pesino también integró el tribunal que anuló las elecciones nacionales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y dispuso la intervención judicial del gremio. La organización encabezada por Abel Furlán calificó aquella decisión como arbitraria y antidemocrática, y denunció un avance de la Justicia sobre la autonomía sindical.
Ahora, el oficialismo impulsa en el Senado la continuidad del mismo camarista que participó de esos dos fallos. La secuencia abrió fuertes cuestionamientos políticos y sindicales sobre la independencia del Poder Judicial y sobre la relación entre las decisiones del magistrado y el respaldo del Ejecutivo a su permanencia.
Ante la posibilidad de que el Senado no trate su pliego antes de que cumpla 75 años, Pesino presentó además un amparo con una medida cautelar de no innovar. El juez busca evitar que su cargo sea declarado vacante y permanecer en funciones mientras se resuelve su nueva designación.
El Senado tendrá ahora la última palabra en una sesión prevista para el próximo jueves. Si el pliego reúne los votos necesarios, Pesino podrá permanecer durante otros cinco años en la Sala VIII, un tribunal que deberá intervenir en futuras causas vinculadas con la reforma laboral, los derechos sindicales y los reclamos de los trabajadores. Si no es aprobado antes del 27 de julio, podría dejar el cargo y jubilarse, aunque su situación también dependerá de la cautelar que presentó para conservar
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.