5 de septiembre de 2026
El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria por 15 días y convocó a las empresas y al sindicato de Alimentación a una nueva audiencia.
El gobierno de Axel Kicillof intervino en el conflicto de Granja Tres Arroyos y ordenó la reincorporación de 1.200 trabajadores despedidos en las plantas bonaerenses de Capitán Sarmiento, Pilar y Esteban Echeverría. La decisión fue adoptada por el Ministerio de Trabajo provincial mediante el dictado de la conciliación obligatoria.
La medida tendrá una duración inicial de 15 días hábiles, con la posibilidad de extenderse durante otros cinco, y establece que los empleados desvinculados deberán regresar a sus puestos como condición para abrir una nueva instancia de negociación. Durante ese período, las partes tendrán que retrotraer el conflicto y abstenerse de adoptar acciones que puedan profundizarlo.
Los despidos alcanzan a 700 trabajadores de la planta de Capitán Sarmiento, 50 de Pilar y 450 de Esteban Echeverría. La resolución del gobierno bonaerense comprende exclusivamente a esos establecimientos, mientras continúa sin resolverse la situación de la planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
En esa fábrica entrerriana, las desvinculaciones ascienden a alrededor de 480 trabajadores sobre una dotación cercana a las 930 personas, según los datos proporcionados por el sindicato. De este modo, Granja Tres Arroyos ya habría ejecutado unos 1.730 despidos entre sus establecimientos de Buenos Aires y Entre Ríos.

El Ministerio de Trabajo también convocó a una nueva audiencia para el próximo jueves entre Granja Tres Arroyos, la empresa Wade y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de la provincia de Buenos Aires (STIA). El objetivo será continuar las negociaciones y buscar una salida que permita preservar los puestos de trabajo.
Durante la audiencia anterior se acordó, además, la donación de 1.000 cajones de pollo destinados a los trabajadores despedidos y el otorgamiento de una suma de dinero a cuenta, que deberá ser abonada durante la próxima semana. El entendimiento busca atender parcialmente la situación de las familias afectadas mientras se desarrolla la negociación.
El conflicto se produce en medio de una delicada situación financiera y operativa del grupo, con plantas paralizadas, salarios atrasados, deudas millonarias y reclamos judiciales de acreedores. La compañía, que emplea aproximadamente a 6.500 trabajadores en relación de dependencia en tres provincias, tampoco habría respondido al pedido del STIA para entregar la nómina completa de las personas desvinculadas.
Granja Tres Arroyos justificó los despidos por la disminución de las exportaciones, las consecuencias de la gripe aviar y una presunta sobreoferta de pollo en el mercado interno. Sin embargo, el secretario general del STIA, Julio Chamorro, rechazó esos argumentos y remarcó que las variaciones en las ventas forman parte del riesgo empresarial. También sostuvo que el consumo de pollo continúa creciendo frente a la caída del poder adquisitivo y la reducción del consumo de carne vacuna.
El dirigente sindical denunció que la empresa intenta ampararse en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo para pagar indemnizaciones reducidas. La continuidad de los 1.200 puestos de trabajo dependerá ahora del resultado de las próximas audiencias, mientras la conciliación obligatoria mantiene suspendidos los despidos en las tres plantas bonaerenses y obliga a la compañía a reincorporar al personal afectado.

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