19 de agosto de 2026
La CGT, las CTA y la UTEP denunciaron que millones de argentinos recurren al crédito para comer, comprar medicamentos o sostener sus hogares y convocaron a movilizar este jueves al Ministerio de Economía.
La situación de millones de trabajadores y trabajadoras endeudados volvió a quedar en el centro de la agenda sindical. En una conferencia de prensa conjunta, dirigentes de la CGT, las CTA y la UTEP denunciaron el crecimiento de las deudas familiares, cuestionaron la respuesta del Gobierno de Javier Milei y ratificaron la movilización prevista para este jueves hacia el Ministerio de Economía. Según señalaron durante la presentación, más de 20 millones de personas mantienen algún tipo de deuda y alrededor de 6 millones atraviesan una situación crítica de mora.
El cosecretario general de la CGT Cristian Jerónimo advirtió que el problema ya atraviesa incluso a quienes conservan un empleo registrado. "Este modelo político y económico nos sigue llevando a la miseria", afirmó, y cuestionó que el Ejecutivo no impulse herramientas para las familias que quedaron atrapadas en deudas cada vez más difíciles de afrontar. "El Gobierno se hace el distraído cuando tiene que armar un programa que pueda refinanciar", sostuvo.
Jerónimo remarcó que el reclamo no apunta a desconocer las obligaciones asumidas por los trabajadores. "Nadie está diciendo que no quiere pagar su deuda o su compromiso, sino que le están pidiendo cómo refinanciar su deuda", planteó. Y cuestionó la posición oficial frente al fenómeno: "El Gobierno muy holgadamente sale a decir que es un problema entre privados". Para el dirigente, la magnitud del endeudamiento obliga a una respuesta estatal y no puede quedar reducida a la relación entre cada familia y las entidades financieras.
El dirigente de la CGT también extendió el reclamo al conjunto del sistema político. "No alcanza solamente con lo que podemos hacer las centrales sindicales", señaló, y reclamó que los referentes de los distintos espacios "se pongan al frente de esta lucha" y asuman la necesidad de resolver los problemas estructurales de la población. "Es fácil empezar a hablar cuando se acercan los procesos electorales", cuestionó Jerónimo, quien además aseguró que "esto no termina mañana" y que las medidas continuarán para intentar modificar el rumbo económico.
Desde la UTEP, Norma Morales puso el foco en las mujeres de la economía popular y, particularmente, en las cuidadoras comunitarias que se endeudan para garantizar necesidades básicas en sus barrios. "¿Quién cuida a las que nos endeudamos para sostener la vida de nuestras comunidades? ¿Quién nos cuida a las que nos endeudamos para comprar comida?", preguntó. También describió situaciones en las que las familias deben pedir préstamos incluso para acceder a medicamentos para sus hijos.
Morales sostuvo que el endeudamiento dejó de ser una cuestión individual y pasó a convertirse en un fenómeno social de alcance masivo. "Un pueblo endeudado es un problema político", afirmó. Según planteó, las deudas generan angustia y desesperación cotidiana en miles de hogares: "Ese endeudamiento no nos deja dormir todos los días. Ese endeudamiento nos lleva a la desesperación". Frente a ese escenario, reivindicó la unidad entre las organizaciones sindicales y los movimientos populares para construir una respuesta colectiva.
Por las CTA, Roberto Baradel señaló que el fenómeno afecta a trabajadores asalariados, sectores medios, pequeños y medianos empresarios y también a las familias de menores ingresos. "Hay trabajadores de clase media que están endeudados con los bancos o con las billeteras virtuales", afirmó. En los sectores más vulnerables, agregó, muchas personas terminan recurriendo a prestamistas informales y usureros, lo que profundiza todavía más situaciones de extrema fragilidad social.
Baradel resumió el planteo político de las centrales con una definición: "No hay solución sindical sin solución política, pero tampoco hay solución política a favor del pueblo sin protagonismo popular, sin movilización y lucha de los trabajadores y las trabajadoras". En la misma línea, Cachorro Godoy denunció la destrucción de puestos de trabajo formales y el cierre de empresas, y sostuvo que la pérdida de ingresos está empujando a las familias a endeudarse para cubrir gastos básicos. "El Gobierno se sigue haciendo el distraído, dice que es un problema de privados", cuestionó.
También Juan Carlos Schmid advirtió que, cuando el endeudamiento alcanza a millones de personas, deja de ser un asunto estrictamente personal. "Cuando más de la mitad de los argentinos tienen algún problema con la deuda, esto deja de ser un problema personal e individual para convertirse en un problema de la conducción de la propia Nación", afirmó. Y sintetizó la situación con una frase que atravesó la conferencia: "Vivimos debiendo y morimos debiendo, porque la deuda se torna eterna".
Por su parte, Octavio Argüello responsabilizó directamente al presidente Javier Milei y al ministro de Economía, Luis Caputo, por el deterioro de los ingresos y el crecimiento de las deudas familiares. "Cuando la deuda es para poder comer, es un problema social, es un problema de economía y es un problema de gobierno", sostuvo. La conferencia concluyó con la ratificación de la movilización de este jueves 20 de agosto, convocada por la CGT, las CTA y la UTEP: la concentración será a las 14 en Independencia y Paseo Colón, desde donde las organizaciones marcharán hacia el Ministerio de Economía para exigir respuestas frente al endeudamiento de los trabajadores y reclamar un cambio en la política económica.
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