12 de octubre de 2026

Trabajo

Trabajo. Trabajan, pero están en negro: 7 de cada 10 cuentapropistas del conurbano son informales

Un informe reveló que la informalidad laboral alcanza al 45% de los trabajadores argentinos y golpea especialmente a quienes se ganan la vida por su cuenta.

La informalidad laboral continúa creciendo en Argentina y muestra una realidad especialmente preocupante entre quienes trabajan por cuenta propia. En el conurbano bonaerense, 7 de cada 10 cuentapropistas desarrollan sus actividades en la informalidad, una situación que implica dificultades para acceder a aportes jubilatorios, cobertura social y otros mecanismos de protección laboral. El dato surge de un relevamiento del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Nacional de Rosario, elaborado a partir de información de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC.

Los números muestran una diferencia importante entre los trabajadores independientes y aquellos que tienen una relación de dependencia. A nivel nacional, el 65,8% de los cuentapropistas trabaja en condiciones informales, frente al 37,9% de los asalariados, según los indicadores correspondientes al segundo trimestre de 2026. Esto significa que casi dos de cada tres personas que trabajan por su cuenta se encuentran fuera de los mecanismos de formalización correspondientes a su actividad.

El crecimiento del empleo informal también se observa en el conjunto del mercado laboral argentino. La proporción de trabajadores sin registración pasó del 41,4% en el último trimestre de 2023 al 45% en el segundo trimestre de 2026. Los datos reflejan un deterioro de las condiciones de inserción laboral, en un contexto marcado por la pérdida de puestos de trabajo registrados y las dificultades para acceder a empleos estables.

La situación es particularmente crítica en el conurbano bonaerense. Durante el primer trimestre de 2026, el 47,5% del total de los ocupados de esa región trabajaba en condiciones informales, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el porcentaje se ubicaba en el 26%. La diferencia es todavía mayor entre los trabajadores independientes: el 70,2% de los cuentapropistas del conurbano se encontraba en la informalidad, frente al 32,8% registrado en la Capital Federal.

El problema también alcanza a numerosas ciudades del interior del país. Gran San Juan encabezaba el listado de conglomerados urbanos con mayor informalidad laboral, con el 60,9%, seguido por Gran Tucumán-Tafí Viejo, con el 56,2%; Santiago del Estero-La Banda, con el 55,1%; Jujuy-Palpalá, con el 54,7%; y Formosa, con el 53,8%. Estas cifras muestran que la falta de registración laboral se extiende por distintas regiones y presenta niveles especialmente elevados en determinadas economías locales.

Entre las actividades más afectadas aparecen sectores que emplean a una cantidad importante de trabajadores. El servicio doméstico registra una informalidad del 77,4% y la construcción alcanza el 76,2%, mientras que la gastronomía, el alojamiento y distintas actividades comerciales también muestran porcentajes elevados. En estos rubros, la informalidad puede presentarse tanto entre trabajadores asalariados no registrados como entre personas que desarrollan actividades independientes sin formalizar.

Sin embargo, trabajar por cuenta propia no significa necesariamente trabajar en negro. Un monotributista, un comerciante registrado o un profesional autónomo también son cuentapropistas, pero pueden desarrollar su actividad dentro del sistema formal. La diferencia está en las condiciones de registración y en el acceso a los mecanismos de protección correspondientes. En el caso de quienes permanecen en la informalidad, la ausencia de aportes vinculados con su actividad y la inestabilidad de los ingresos pueden comprometer tanto su presente como su futura jubilación.

Los especialistas identifican diferentes factores detrás de este fenómeno, entre ellos la estructura productiva, la baja productividad de determinados sectores, la escasez de oportunidades laborales registradas y las dificultades económicas de pequeños emprendimientos. El crecimiento del trabajo por cuenta propia también puede estar relacionado con la falta de alternativas de empleo asalariado, aunque no todos los trabajadores independientes se encuentran en esa situación. La informalidad combina realidades muy diferentes, desde actividades de subsistencia hasta emprendimientos que funcionan fuera del sistema de registración.

El avance de la informalidad constituye uno de los principales desafíos del mercado laboral argentino. Con el 45% de los ocupados en condiciones informales y una incidencia que supera el 70% entre los cuentapropistas del conurbano, millones de personas trabajan sin acceder plenamente a los mecanismos de protección social asociados al empleo formal. La situación plantea la necesidad de generar puestos de trabajo registrados y ampliar las herramientas de formalización para quienes desarrollan actividades independientes.

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