29 de abril de 2026
La central obrera desplegó una triple ofensiva judicial a horas de la movilización en conmemoración al 1° de Mayo. Recusó a dos jueces, plantó una batalla de competencia entre tribunales y amenaza con llegar hasta el máximo tribunal del país.
La Confederación General del Trabajo lleva más de dos años dando batalla judicial al Gobierno de Javier Milei. Desde que el presidente apenas había asumido y empujaba el decreto 70/2023 en diciembre de 2023, la central obrera eligió los tribunales como uno de sus campos de disputa. Ahora, a horas de la movilización en conmemoración al 1° de Mayo, abrió un nuevo frente en esa guerra. Y lo hizo con todo.
La pelea que llegó hasta acá
El Congreso de la Nación aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Milei. La CGT no se cruzó de brazos: fue a la Justicia y logró que el juez laboral Raúl Ojeda dictara una cautelar que paralizó más de 80 artículos de la ley, frenando su aplicación. El triunfo fue breve. La Cámara del Trabajo, con los camaristas Víctor Pesino y María Dora González, suspendió esa cautelar y dejó la reforma laboral nuevamente en vigor. Desde ese momento, la pelea por la constitucionalidad o inconstitucionalidad de la ley tiene un único destino posible: la Corte Suprema de Justicia.
La triple ofensiva
El apoderado de la CGT, Pablo Arnaldo Topet, se presentó ante la Justicia en lo Contencioso Administrativo Federal, que se declaró competente para resolver la causa, y allí hizo reserva formal para interponer un recurso extraordinario federal ante la Corte Suprema. El objetivo es claro: arrebatarle el expediente al fuero Contencioso y devolverlo a donde la CGT entiende que debe estar, la Justicia Nacional del Trabajo.
Para la central obrera, que el expediente haya salido del fuero laboral representa una violación a las garantías constitucionales de defensa en juicio, debido proceso y una arbitrariedad manifiesta. El argumento de sus abogados es contundente: el derecho laboral exige la intervención de jueces especializados, no de magistrados del fuero administrativo.
Pero ahí no terminó la ofensiva. La CGT también presentó un escrito en la Cámara del Trabajo denunciando a los mismos camaristas Pesino y González, acusándolos de haber dictado fallos carentes de fundamentos razonables y de haber ignorado la vulnerabilidad social de los trabajadores y el carácter alimentario de sus derechos.
El escándalo Pesino
El caso más explosivo es el del camarista Pesino. La CGT lo acusa de un conflicto de intereses que, a su criterio, hace insostenible su permanencia en la causa. El argumento es demoledor: un día después de que Pesino fallara a favor de la reforma laboral del Gobierno, suspendiendo la cautelar que la frenaba, el Ministerio de Justicia publicó en el Boletín Oficial la propuesta oficial para extenderle su cargo por cinco años más, dado que el 27 de julio cumple 75 años y debería jubilarse.
Para la CGT, esto representa un inaceptable intercambio de favores. Además del pedido de recusación por este gesto del Gobierno, la central recusó a Pesino y González por prejuzgamiento, señalando que sus fallos evidencian una toma de posición previa que compromete su imparcialidad.
Un laberinto que definirá la Corte
Mientras tanto, el juez Ojeda no se quedó quieto. Tomó nota del fallo del Contencioso que le sacó la causa, pero armó un incidente y elevó el asunto a la Cámara del Trabajo, buscando que sea ese tribunal el que resuelva no solo el conflicto de competencia sino también las apelaciones pendientes sobre las cautelares.
El resultado es un laberinto procesal sin precedentes: dos fueros peleando por el expediente, dos camaristas recusados y un recurso extraordinario en camino a la Corte Suprema, que será quien defina en última instancia si la reforma laboral de Milei es o no constitucional.
Mañana, la calle
Mientras los abogados batallan en los tribunales, la CGT prepara su otra arma: la movilización. Mañana a las 15 horas, los tres integrantes del triunvirato -Cristian Jerónimo, Jorge Solá y Octavio Argüello- tomarán la palabra en Plaza de Mayo en un acto que replica el esquema del realizado en diciembre del año pasado. La reforma laboral de Milei se discute en los juzgados y se pelea en la calle. La CGT eligió hacer las dos cosas al mismo tiempo.
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