9 de marzo de 2026
La medida del Banco Central busca garantizar el cobro de créditos digitales mientras crece el endeudamiento de las familias trabajadoras.
En medio de un fuerte aumento del endeudamiento de los hogares, el Gobierno nacional dispuso a través del Banco Central un nuevo mecanismo que permitirá a las billeteras virtuales y fintech cobrar automáticamente las cuotas de préstamos personales desde las cuentas bancarias de los usuarios. La decisión apunta a garantizar el cobro de créditos digitales y equiparar las herramientas de las empresas tecnológicas con las de los bancos tradicionales.
El nuevo sistema permitirá que aplicaciones de pago como Mercado Pago, Ualá o Naranja X debiten las cuotas de los créditos directamente desde la cuenta bancaria del cliente, de manera similar a un débito automático. En la práctica, esto implica que las empresas financieras digitales podrán asegurarse el cobro de los préstamos sin depender de que el usuario realice el pago manualmente cada mes.
La decisión oficial llega en un contexto económico complejo para las familias. En los últimos meses la morosidad en los créditos a hogares alcanzó niveles récord, reflejando las dificultades que tienen millones de trabajadores para sostener sus gastos frente a la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del costo de vida.
En el segmento del crédito no bancario, donde operan muchas fintech, la situación es todavía más delicada. Diversos relevamientos señalan que la irregularidad en los pagos de préstamos otorgados por empresas financieras digitales creció con fuerza, impulsada por el deterioro de los ingresos y la necesidad de muchas familias de recurrir al crédito para cubrir gastos cotidianos.
A esto se suma otro problema estructural del sistema: las fintech suelen otorgar préstamos con tasas de interés muy elevadas, que en muchos casos superan ampliamente el 100% anual. Aunque el acceso al crédito es rápido y se gestiona desde el celular, el costo financiero termina siendo muy alto y muchos usuarios quedan atrapados en deudas que luego resultan difíciles de pagar.
En la práctica, buena parte de estos créditos no se utilizan para inversiones o compras de largo plazo, sino para pagar alimentos, servicios o gastos básicos del hogar para poder llegar a fin de mes. De esta manera, el crédito digital se convierte en una especie de salvavidas de corto plazo para millones de trabajadores cuyos ingresos no alcanzan para cubrir el costo de vida.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.