7 de agosto de 2026
El Banco Central descartó cualquier mecanismo de auxilio público frente al crecimiento de las deudas y sostuvo que el problema deberá resolverse entre bancos y clientes.
El Gobierno ratificó que no habrá asistencia estatal para las familias que acumulan deudas y presentan atrasos en sus pagos, aun en un escenario en el que la morosidad se convirtió en uno de los principales síntomas del deterioro de los ingresos. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó que la situación debe resolverse dentro del sistema financiero y rechazó mecanismos públicos de ayuda.
La definición alcanza a casi seis millones de personas en situación de mora, según los datos mencionados en el informe. Para el titular del BCRA, la evolución de esos atrasos forma parte de un proceso que calificó como una "digestión lenta", cuya normalización no será inmediata y puede extenderse durante varios meses.
Bausili relativizó además la gravedad de los indicadores actuales para el funcionamiento del sistema financiero. Desde el Central señalaron que esperan que la morosidad comience a mostrar señales de estabilización y sostuvieron que la prioridad oficial seguirá siendo la acumulación de reservas, antes que impulsar medidas específicas para los hogares endeudados.
La posición fue todavía más explícita frente a la posibilidad de una intervención pública. Bausili sostuvo que se trata de "una conversación entre privados" y cuestionó que el Estado destine recursos para solucionar el problema de quienes no pueden afrontar sus compromisos financieros. Página/12 sintetizó esa postura bajo el título "Al deudor, ni plata ni salvavidas".
La respuesta oficial aparece en medio de un aumento de los problemas para cubrir gastos básicos y de la expansión que tuvo el crédito durante la primera etapa del programa económico. El propio BCRA reconoció que la irregularidad en los pagos se produjo luego de una fuerte expansión de los préstamos, particularmente de aquellos destinados a las familias.
Desde el organismo sostienen que son las propias entidades financieras las que están implementando refinanciaciones, con tasas inferiores y plazos más extensos. La estrategia oficial consiste en que bancos y deudores renegocien las obligaciones sin participación directa del Estado.
El Banco Central tampoco prevé reducir los encajes bancarios para generar mayor liquidez. Bausili afirmó que el nivel actual resulta suficiente y remarcó que la política monetaria continuará priorizando el fortalecimiento de las reservas internacionales y la estabilidad del sistema financiero.
La discusión ya llegó al Congreso, donde existen más de 30 iniciativas vinculadas con algún tipo de alivio para los deudores, según consignó Clarín. Sin embargo, las autoridades monetarias dejaron en claro que no consideran necesario impulsar un programa oficial de asistencia ni modificar por ahora la orientación de la política crediticia.
Así, mientras miles de hogares continúan renegociando saldos de tarjetas, préstamos personales y otras obligaciones, el Gobierno mantiene como criterio que las deudas deben resolverse exclusivamente entre particulares. El BCRA estima que la mejora de los indicadores llevará varios meses y no anunció medidas específicas para las familias que hoy se encuentran en mora.
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