7 de agosto de 2026

Economía

Economía. Alarma industrial: estiman que 3.000 empresas podrían cerrar este año y advierten por 105.000 empleos

Una proyección sobre la actividad manufacturera profundiza las alertas por cierres, pérdida de puestos de trabajo, importaciones y caída de la producción.

La crisis industrial suma una nueva señal de alarma. Una estimación difundida por La Nación advierte que más de 3.000 empresas industriales podrían cerrar durante 2026, en un escenario atravesado por la caída de la actividad, el retroceso del mercado interno y la creciente presión de los productos importados.

La proyección fue elaborada a partir de datos oficiales y relevamientos del sector manufacturero. Según el informe, entre septiembre de 2023 y abril de 2026 ya habrían cerrado alrededor de 2.000 empresas, mientras que solamente durante los últimos doce meses se registraron cientos de firmas industriales menos.

El impacto no se limita al número de establecimientos. La estimación señala que podrían verse afectados alrededor de 105.000 puestos de trabajo industriales, entre empleos directos e indirectos, si continúa la tendencia actual durante lo que resta del año.

Uno de los problemas centrales es la baja utilización de la capacidad instalada. Distintas ramas industriales funcionan muy por debajo de sus niveles habituales, lo que incrementa las dificultades para sostener estructuras productivas que requieren afrontar salarios, servicios, financiamiento y otros costos fijos aun cuando cae la producción.

A ese cuadro se suma lo que dirigentes industriales describen como un "efecto sándwich": por un lado, un mercado interno debilitado que reduce las ventas y, por el otro, un aumento de las importaciones que compite directamente con la producción nacional. La combinación comprime márgenes y afecta particularmente a las pequeñas y medianas empresas.

Los últimos indicadores también muestran dificultades. La actividad manufacturera registró retrocesos interanuales y mensuales y diferentes sectores todavía se mantienen por debajo de los niveles previos. Desde la industria advierten que las tasas de interés, el costo del financiamiento y la competencia importada profundizan los problemas para realizar inversiones.

El escenario provocó además un nuevo cruce entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y los empresarios. El presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, cuestionó las declaraciones del funcionario y señaló que "no son declaraciones que ayuden al diálogo", después de que Caputo descalificara a quienes cuestionan la situación del sector.

Desde distintas cámaras fabriles sostienen que la industria atraviesa una pérdida de competitividad, acompañada por mayores costos y menor demanda. También reclaman condiciones que permitan sostener la inversión y el empleo frente a una apertura comercial que consideran difícil de enfrentar en las condiciones actuales.

Los datos ponen al empleo industrial en el centro de la discusión económica. La proyección de 3.000 cierres y 105.000 puestos afectados se suma a despidos, suspensiones y procedimientos preventivos de crisis que ya aparecen en distintas provincias, mientras las entidades fabriles reclaman medidas para detener el deterioro productivo.

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