6 de febrero de 2026
Mientras el Senado se encamina a debatir la reforma laboral, la central obrera confirmó una movilización y este viernes definirá en Azopardo si avanza con un paro de 12 o 24 horas contra el proyecto del Gobierno.
A pocos días de que el Senado trate el proyecto de reforma laboral impulsado por el oficialismo, el escenario político y sindical ingresó en una etapa de máxima tensión. Con la sesión ya convocada para este miércoles, la iniciativa avanza en medio de fuertes resistencias de la CGT y de varios gobernadores, que cuestionan el contenido del texto y el impacto que tendría sobre el empleo, los estatutos laborales y los recursos provinciales.
En ese marco, la conducción de la CGT mantuvo reuniones reservadas con mandatarios provinciales del peronismo para coordinar una estrategia común frente al tratamiento legislativo. El eje del encuentro fue la posibilidad de bloquear el quórum o forzar modificaciones de fondo en artículos sensibles del proyecto, especialmente aquellos vinculados a los convenios colectivos, los regímenes especiales y el esquema de financiamiento de las provincias.
Uno de los principales focos de conflicto es el capítulo fiscal vinculado al impuesto a las Ganancias, que profundizaría el deterioro de las cuentas provinciales. Según cifras oficiales, las provincias perdieron más de $500.000 millones en el último trimestre, producto de la caída real de la recaudación y los cambios en la coparticipación. Ese escenario generó malestar incluso entre gobernadores dialoguistas, que reclaman correcciones antes del debate en el recinto.
En paralelo, el Gobierno mantiene un marcado hermetismo sobre la versión final del proyecto, lo que alimentó críticas desde la oposición y el sindicalismo. Legisladores y dirigentes gremiales advirtieron que los cambios prometidos aún no fueron explicitados y remarcaron que "no hay un solo artículo que beneficie a los trabajadores", profundizando el rechazo político y social a la iniciativa.
En este contexto, la CGT ya confirmó una movilización para el día en que el Senado trate la reforma laboral. Sin embargo, todavía resta definir el alcance de la medida de fuerza: si se avanzará con un paro combativo de 12 horas para movilizar, un paro general de 24 horas o si la central obrera se limitará únicamente a la protesta sin cese total de actividades. Todas las alternativas continúan en evaluación.
La definición se tomará este viernes a las 11 horas, durante la reunión del Consejo Directivo de la CGT, que se realizará en la sede de Azopardo. Allí, los gremios analizarán el escenario parlamentario, el posicionamiento de los gobernadores y el grado de avance del proyecto oficial, con la movilización y el paro como principales herramientas de presión.
Con la sesión convocada y las negociaciones abiertas contrarreloj, el desenlace dependerá del equilibrio entre el Senado, las provincias y el movimiento obrero. Mientras el Gobierno busca sancionar una de sus reformas estructurales clave, la CGT se prepara para una respuesta en la calle que podría escalar a un paro general, en un clima de creciente conflictividad política y social.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.