En una entrevista con La Nación, el exministro de Economía y actual gobernador bonaerense, Axel Kicillof, volvió a poner en el centro del debate la estatización de YPF y su impacto en la economía argentina. Sostuvo que el superávit energético actual es consecuencia directa de aquella decisión tomada en 2012.
Kicillof recordó el contexto en el que se avanzó con la expropiación, señalando que la empresa se encontraba en una situación crítica bajo la gestión de Repsol. "Había caída en la producción de gas y petróleo, desinversión y una situación macroeconómica delicada", explicó.
En ese sentido, defendió la intervención del Estado como una medida estratégica para recuperar la soberanía energética. "Fue una decisión empresarial y política que permitió revertir la tendencia y volver a invertir en el sector", afirmó.
Consultado sobre el fallo de la Justicia de Estados Unidos por el caso YPF, el exfuncionario consideró que se trató de una resolución injusta. "Es un juicio absurdo y multimillonario, que pone en discusión la soberanía de la Argentina", sostuvo.
Además, cuestionó los fundamentos jurídicos del fallo y la interpretación sobre el estatuto de la empresa. "Se intenta colocar un estatuto privado por encima de la Constitución nacional", señaló, en referencia al argumento central del litigio.

Kicillof también apuntó contra el actual presidente Javier Milei, recordando su postura histórica sobre la privatización de YPF. "Milei dijo con claridad que YPF debía ser privada, y ahora se pone el mameluco", ironizó.
En relación al presente del sector energético, el gobernador destacó el crecimiento de la producción, especialmente en Vaca Muerta. "Hoy la Argentina tiene superávit energético gracias a ese proceso de recuperación", remarcó.
Al analizar el rol de las inversiones extranjeras, Kicillof se mostró crítico de decisiones empresariales del pasado. "Se priorizó la rentabilidad en el exterior antes que la inversión en la Argentina", afirmó, en alusión a la gestión de Repsol.
También se refirió a la salida del grupo Eskenazi y al proceso posterior de reconfiguración de la compañía. "Fue una operación que dejó consecuencias económicas y judiciales que hoy seguimos discutiendo", indicó.
En otro tramo de la entrevista, defendió la legalidad del proceso de expropiación. "Se hizo respetando las leyes vigentes y con aprobación del Congreso", subrayó, rechazando las acusaciones de irregularidades.
Kicillof insistió en que la recuperación de YPF fue clave para el desarrollo energético del país. "Sin esa decisión, hoy la Argentina seguiría importando energía y perdiendo divisas", advirtió.
Asimismo, planteó que el actual Gobierno se beneficia de los resultados de una política que en su momento criticó. "El superávit energético no es casualidad, es producto de una estrategia de largo plazo", afirmó.
El gobernador también cuestionó el discurso oficial sobre la eficiencia del sector privado. "Cuando se dejó todo en manos privadas, la producción cayó y se deterioró el sistema energético", señaló.
Finalmente, Kicillof cerró con una defensa contundente de la intervención estatal en áreas estratégicas. "La energía es un recurso clave y no puede quedar librado únicamente a la lógica del mercado", concluyó.