19 de julio de 2026

Sociedad

Sociedad. Sin moratoria, las nuevas jubilaciones se derrumbaron casi a la mitad en un año

Durante el primer semestre de 2026, la ANSES registró 99.673 altas previsionales, un 45% menos que en el mismo período de 2025 y el nivel más bajo de los últimos años.

La cantidad de personas que logró acceder a una jubilación durante la primera mitad de 2026 cayó de manera abrupta. Según las estadísticas oficiales de la ANSES, entre enero y junio se otorgaron 99.673 nuevas prestaciones, frente a las 181.549 registradas en igual período de 2025 y las 213.970 de 2024.

El retroceso está directamente vinculado con el vencimiento de la última moratoria previsional, que dejó de estar vigente el 23 de marzo de 2025. El régimen permitía que quienes alcanzaban la edad jubilatoria, pero no reunían los 30 años de aportes exigidos, pudieran regularizar los períodos faltantes mediante un plan de pagos.

Aunque la ley habilitaba una prórroga por un año, el Gobierno de Javier Milei resolvió no extender el beneficio. Desde entonces, el acceso al sistema quedó limitado principalmente a quienes cuentan con los aportes completos o pueden acogerse a alguno de los mecanismos parciales que todavía permanecen vigentes.

La caída fue especialmente fuerte entre las jubilaciones obtenidas a través de moratorias. Durante el primer semestre de 2025, cerca del 43% de las nuevas altas había sido otorgado mediante ese sistema, mientras que en 2024 la proporción había llegado a representar alrededor de siete de cada diez beneficios concedidos.

El dato refleja uno de los principales problemas estructurales del mercado laboral argentino. Miles de personas llegan a la edad jubilatoria después de haber atravesado largos períodos de informalidad, desempleo, trabajo no registrado o actividad independiente, situaciones que dificultan completar las tres décadas de aportes requeridas por la legislación.

Para quienes no reúnen los requisitos, una de las alternativas es la Pensión Universal para el Adulto Mayor, conocida como PUAM. Sin embargo, esa prestación solo puede solicitarse desde los 65 años, está sujeta a una evaluación socioeconómica y equivale al 80% de una jubilación mínima, por lo que ofrece una cobertura inferior a la de un beneficio contributivo.

También continúa vigente un plan que permite comprar aportes correspondientes a períodos anteriores a abril de 2012. Está destinado a mujeres de entre 50 y 59 años y hombres de entre 55 y 64, pero su alcance es limitado debido al costo: regularizar un año puede demandar cerca de medio millón de pesos y completar diez años supera los 4,9 millones.

La reducción de las altas previsionales contiene el crecimiento del gasto público, pero deja abierto un desafío social de fondo. Mientras la informalidad laboral siga afectando a una parte importante de los trabajadores, la falta de una nueva moratoria o de un sistema alternativo podría ampliar la cantidad de adultos mayores que llegan a la edad de retiro sin poder acceder a una jubilación completa.

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